El ecosistema filantrópico de India atraviesa una etapa de transformación en la que financiar proyectos ya no parece suficiente. El fortalecimiento institucional, el liderazgo, la tecnología y las alianzas están ganando espacio como herramientas para conseguir cambios sociales duraderos.
Durante los últimos años, la filantropía en India ha experimentado una evolución que va más allá del incremento de los recursos destinados a causas sociales. El debate comienza a centrarse cada vez más en la manera en que se emplean dichos fondos y en las condiciones necesarias para que una iniciativa logre mantenerse, expandirse y beneficiar a un mayor número de personas.
En este escenario, las organizaciones sin fines de lucro enfrentan desafíos que no siempre pueden resolverse mediante una subvención. La planificación estratégica, la gobernanza, la gestión financiera, la comunicación, la tecnología y el desarrollo de equipos también resultan determinantes para que estas instituciones puedan consolidarse.
Social Venture Partners India (SVP India) lleva más de diez años aplicando un enfoque fundamentado precisamente en dicha perspectiva. Mediante su planteamiento de Filantropía Comprometida, se pretende conectar a los donantes con diversas entidades sociales para que la contribución vaya más allá del dinero, abarcando también conocimientos especializados, redes de contactos, mentoría y un compromiso activo.
La llegada de Ambuj Kumar como primer director ejecutivo de la organización representa una nueva etapa para este modelo. Con una trayectoria de casi dos décadas en la banca internacional y experiencia posterior en el sector social, Kumar plantea la necesidad de acercar a quienes cuentan con recursos a las organizaciones que conocen directamente las necesidades de las comunidades.
Una nueva forma de entender la filantropía
Para Kumar, la transición de la banca al ámbito social no supone un quiebre total, sino más bien la fusión de vivencias acumuladas a lo largo de su trayectoria profesional. Su paso por HSBC le brindó la oportunidad de familiarizarse de primera mano con cuestiones de estrategia, gobernanza y desarrollo institucional, saberes que más adelante procuró canalizar hacia proyectos con sentido social.
Tras regresar a India en 2020, comenzó a explorar una forma de trabajo que combinara sus responsabilidades familiares con una mayor participación en iniciativas orientadas al desarrollo social. Dicho trayecto lo condujo a vincularse con entidades de base y a detectar un requerimiento constante: numerosas instituciones disponen de líderes competentes y comprenden a fondo las problemáticas de sus entornos, mas carecen de llegada a ciertas habilidades y redes.
Desde esa perspectiva, el reto no radicaba exclusivamente en captar a un mayor número de donantes, sino en tejer vínculos más firmes entre los medios disponibles y los equipos que operan directamente sobre el terreno.
El concepto de cercanía cobra gran relevancia dentro de esta perspectiva. Existen múltiples entidades de escala pequeña y mediana que impulsan soluciones en sus respectivos entornos locales, si bien frecuentemente carecen de visibilidad frente a posibles donantes, corporaciones o voluntarios.
Acortar dicha brecha puede propiciar que el capital filantrópico llegue a proyectos con vivencia directa de los retos y, simultáneamente, que tales colectivos obtengan recursos para consolidar sus bases.
El planteamiento encaja con una evolución de mayor alcance dentro de la filantropía india. El incremento patrimonial y el atractivo hacia una acción filantrópica con un enfoque más estratégico abren nuevas vías para que los benefactores asuman compromisos a plazo más largo.
Fortalecer las instituciones más allá de las subvenciones
Para SVP India, uno de sus pilares fundamentales radica en entender que el financiamiento representa tan solo una fracción de la asistencia que una entidad sin ánimo de lucro puede requerir.
Una entidad puede contar con el capital necesario para poner en marcha una iniciativa y, no obstante, tropezar con obstáculos vinculados a la administración de personal, la estrategia presupuestaria, la difusión, el liderazgo o la obtención de recursos.
El modelo de Filantropía Comprometida intenta abordar esas necesidades mediante la participación directa de los socios. Dependiendo de las circunstancias de cada organización, estos pueden actuar como mentores, asesores estratégicos o acompañantes en procesos relacionados con la gestión y el desarrollo institucional.
El propósito fundamental radica en que las habilidades asimiladas permanezcan dentro de la entidad y se aprovechen aun cuando finalice una financiación específica.
Esta aproximación también revoluciona el vínculo que el propio filántropo mantiene con las causas sociales. En vez de acotar su intervención a un simple aporte monetario, el protagonista tiene la oportunidad de comprometerse con los retos de una institución, sumar experiencia técnica y consolidar vínculos duraderos.
De acuerdo con Kumar, algunos miembros de la comunidad de SVP India han terminado ocupando posteriormente posiciones como integrantes de juntas directivas, consejos asesores o equipos de liderazgo de organizaciones sociales. Para la organización, esa evolución demuestra que el compromiso puede extenderse más allá de una donación puntual.
El objetivo, por tanto, es contribuir a la creación de instituciones más resilientes y preparadas para crecer, al tiempo que se desarrolla una comunidad de filántropos con una participación más activa.
Fast Pitch y el desarrollo de capacidades
Una de las iniciativas más populares de SVP India es Fast Pitch, un programa que habitualmente se vincula con la obtención de capital, si bien su desarrollo arranca bastante antes del evento definitivo.
Las entidades seleccionadas pasan por un procedimiento de análisis, tutoría y preparación capaz de prolongarse por varios meses. En el transcurso de dicha etapa colaboran junto a mentores con el fin de optimizar cuestiones tales como su discurso institucional, sus planes de financiación, la difusión de sus logros y el modo en que exponen sus metas ante diversos públicos.
La presentación pública es, en consecuencia, solo una parte de un proceso más amplio de fortalecimiento.
La entidad menciona casos de integrantes que más adelante optimizaron sus habilidades para captar fondos, ensancharon sus círculos de mecenas o fortalecieron sus estructuras internas. En situaciones adicionales, la experiencia ha servido para replantear la estrategia comunicativa o forjar nuevos vínculos con organismos y potenciales socios.
El valor del programa no se mide únicamente por los fondos obtenidos durante el evento. También está relacionado con las herramientas que las organizaciones pueden conservar y aplicar en sus operaciones posteriores.
Esta perspectiva responde a una preocupación frecuente dentro del sector social: una organización puede tener un programa efectivo, pero necesita estructuras adecuadas para sostenerlo y ampliarlo.
Innovación, conectividad y nuevas sinergias
La evolución del ámbito filantrópico se encuentra igualmente conectada con la tecnología. Cada vez con mayor frecuencia, las entidades sin ánimo de lucro demandan recursos que faciliten la gestión de datos, la evaluación de impactos, la optimización de sus procesos y la interacción con sus distintos públicos de interés.
Kumar considera que la inteligencia artificial y otras tecnologías emergentes son capaces de actuar como instrumentos para elevar la productividad y optimizar la toma de decisiones. SVP India ha empezado a integrar estos recursos en sus dinámicas internas y, paralelamente, ha impulsado talleres orientados a que las entidades sociales examinen sus posibles aplicaciones.
La tecnología, sin embargo, no sustituye otros elementos esenciales. Una organización necesita comunicar de manera clara qué hace, por qué lo hace y qué resultados está obteniendo.
Ahí es justamente donde el relato cobra un valor fundamental. Por lo general, los movimientos comunitarios emplean la mayor parte de su jornada atendiendo necesidades locales y dando solución a asuntos prácticos, por lo que difundir eficientemente dichas acciones suele pasar a un plano secundario.
Una comunicación transparente y un seguimiento coherente de los resultados favorecen la creación de vínculos de confianza con los colaboradores y benefactores. Por consiguiente, la gobernanza, la tecnología y la comunicación actúan como elementos interconectados para potenciar el crecimiento institucional.
El futuro apunta hacia una filantropía más colaborativa
La perspectiva de SVP India también surge de una concepción más amplia: las problemáticas sociales complejas exigen la implicación de diversos sectores.
Las empresas pueden aportar capacidades de gestión y recursos; los filántropos, capital y redes; las organizaciones sin fines de lucro, conocimiento profundo de las comunidades; las instituciones académicas, investigación e innovación; y el sector público, mecanismos y condiciones para ampliar determinadas soluciones.
La colaboración entre estos actores puede reducir la fragmentación y facilitar que iniciativas desarrolladas a escala local encuentren nuevos aliados.
Para Kumar, el siguiente capítulo de la filantropía india estará marcado por una transición desde las donaciones aisladas hacia relaciones de mayor profundidad. En lugar de concentrarse exclusivamente en cuánto dinero se aporta, el interés puede desplazarse hacia el cambio que ese esfuerzo ayuda a producir y hacia la capacidad de las organizaciones para mantenerlo.
En los próximos años, SVP India proyecta consolidar su red de filántropos y aumentar la cantidad de entidades aliadas, además de potenciar la solidez de los vínculos dentro de dicha red.
El objetivo consiste en fomentar una comunidad donde los medios económicos representen únicamente una faceta del compromiso. Asimismo, el tiempo, la trayectoria, las redes de contactos y la intervención en las decisiones colaboran en el impulso de las entidades sociales.
